Una mano extendida…
Una sonrisa que alienta…
Una mirada que comprende…
Una lagrima que se une a tu dolor…
Una palabra que te anima…
Y una crítica que te mejora…
Es un abrazo de perdón…
Un aplauso que estimula…
Un encuentro que te regocija…
Un favor sin recompensa…
Un dar sin exigir…
Una entrega sin calcular…
Y un esperar sin cansancio…
No importa que fuera llueva, yo te regalo un día luminoso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario